martes, 5 de mayo de 2015

Salto: crónica de una muerte anunciada


Hubo una vez un departamento que tenía el potencial para ser uno de los más ricos del paisito.


Ese departamento fue históricamente gobernado por el Partido Colorado, como el resto del país, pero en 2005, siguiendo lo que pasaba en Uruguay, optó por el proyecto político encarnado en el Frente Amplio.

En 2010, a contramano del resto, optó por volver al redil del Partido Colorado, que esta vez llevaba como candidato a una figura joven, que se autopromovía como “la nueva opción”, como “la nueva forma de hacer política”. Esta figura era Germán Coutinho, persona vinculada a los medios locales como periodista deportivo, que había creado una fuerza nueva a partir de la derrota de 2005, de riñón bordaberrista, denominada Vamos Salto.

Coutinho era la mano derecha de Pedro Bordaberry, era su caudillo en el norte del país y ya se iba configurando como el heredero natural del líder de Vamos Uruguay.

Y así arrancó su gestión, con el viento en la camiseta de haberle arrebatado Salto al Frente Amplio, presentando ese logro como algo épico. Además, contaba con la complicidad de los medios masivos salteños, amplificando al por mayor sus “virtudes” como político y gestor. Es así que armó un “gobierno multipartidario”, integrado por figuras del Partido Nacional y Partido Independiente, y figuras medias del propio Frente Amplio, éstos sin el más mínimo respaldo partidario; fueron apareciendo encuestas que lo mostraban con 75% de aprobación, “premios” que nombraban a la Intendencia de Salto como la mejor del país. Y fue tal el viento en la camiseta que agarró viaje como acompañante de Bordaberry en la fórmula colorada a la Presidencia de la República para las elecciones de octubre de 2014, más allá de las denuncias realizadas por la oposición frenteamplista sobre graves irregularidades en el manejo financiero y laboral de la intendencia, además de la carencia total de políticas de juventud, cultura, vivienda (la única política de vivienda fue repartir cortes de rancho), clientelismo político a ultranza, la “compra” de periodistas para que hablaran loas de su gobierno, persecución política a los funcionarios municipales, entre muchas otras cosas.

Más allá de todo esto, “el líder” (tal como lo denominan en filas de Vamos Salto) se embarcó en una aventura que tuvo un final trágico, con la peor votación del Partido Colorado en la historia después de la debacle de 2004 y con graves consecuencias para la interna del partido, además de observar su contrapartida en el propio departamento de origen de Coutinho, cuando se empezaron a atrasar los pagos de los sueldos y cuando empezó a verse que las cuotas de los préstamos del Banco República y de las cooperativas sociales no eran depositadas donde correspondían, que la maquinaria no tenía ni siquiera repuestos, que existían atrasos de varios meses con los proveedores, que los publicitados ómnibus nuevos no tenían mantenimiento por falta de pago, sumiendo a su principal bandera, el boleto a 6 pesos, en el centro de la polémica.

Y así se fueron sucediendo los meses, con graves problemas internos en Vamos Salto, con la profundización de los problemas en la administración municipal, pero con las encuestadoras posicionando a Coutinho con grandes posibilidades de retener el sillón municipal.

Estábamos en todo esto cuando arrancó la campaña hacia las elecciones departamentales, y Germán volvió a hacer gala de su demagogia: ahora promete 5.000 terrenos con todos los servicios, solucionar definitivamente el problema de pozos en 100 días (cuando Salto parece un paisaje lunar) y bajar el boleto a 5 pesos. Mientras que proclamaba estas promesas, empezó mayo, y en mayo no se le pagó el sueldo al 50% de los funcionarios, no se pagaron las pensiones ni las retenciones judiciales a los niños y no se pagaron los premios a los artistas de Carnaval, sumándose esto a los distintos atrasos con diferentes entidades bancarias y financieras. En medio de todo esto, el director de Hacienda municipal presentó su renuncia a la Intendencia de Salto, debido a diferencias con Coutinho respecto de la forma de pago de los sueldos.

Es así como se llega al 10 de mayo, con una intendencia en plena descomposición, con Vamos Salto en pleno proceso de retirada con todo lo que eso implica (en la edición de Búsqueda de la semana pasada salieron pruebas de la persecución política a funcionarios municipales).

¿Y la oposición? El Frente Amplio es el principal contendiente, con grandes chances de recuperar la intendencia. Se supo reacomodar y mostrar unidad hacia las elecciones de octubre, logrando en Salto una de las mayores votaciones del país, después de mostrar muchas contradicciones internas, principalmente entre el ala Fonticiellista y el sector de Andrés Lima. Después de las elecciones nacionales, emerge con tres candidatos, los propios Fonticiella y Lima, y el doctor Ramón Soto, proveniente del Movimiento de Participación Popular, que viene con gran impulso debido a la muy buena elección del año pasado, en la que su candidata a diputada, la profesora Manuela Mutti, logró la segunda banca departamental para el Frente. Más allá de la unidad partidaria, hay diferencias políticas e ideológicas importantes entre los candidatos, y más allá de que se puede vislumbrar al doctor Lima como favorito, aún no se tiene claro quién va a ser el triunfador de la interna.

El Partido Nacional pretende resurgir después de la debacle de 2010 y de haber aparecido como el principal socio de Coutinho en el gobierno departamental, mostrándose como algo diferente a Vamos Salto y, principalmente, apoyándose en el significado que tiene el apellido de la candidata, Lucía Minutti, en el inconsciente colectivo salteño (su tío y su padre fueron intendentes, y se los relaciona con una buena administración).

El Partido Independiente y Unidad Popular presentan candidaturas puramente testimoniales, y hay que tener en cuenta que una de las candidatas del primero, Marisel Calfani, sigue siendo una de las directoras de la intendencia.

De esta forma, llegamos al 10 de mayo. Mientras tanto, Coutinho, hasta el último momento, va a seguir vendiendo espejitos de colores.

Yamandú Olivera
Artículo de Obtuso