miércoles, 20 de febrero de 2013

Lo que nos une y nos separa - Parte I


1. Introducción y panorama general.

Estamos más tiempo, más comunicados. Ojo, más es por la cantidad, no dije mejor comunicados. Más, no es, como muchas veces creemos, mejor.

Hasta hace no muchos años, para enterarnos de lo que pasaba en nuestro país y en el mundo, salíamos a la calle a comentar los hechos más relevantes con algún vecino o compañero de trabajo, escuchábamos el informativo preferido de la radio, ojeábamos el diario del día (o al menos los titulares en algún kiosco de paso) y a la noche, nos poníamos frente a la TV a mirar uno o todos los informativos. Tras esa rutina, podíamos considerarnos informados.

Muchos aún en nuestro país y (cada cual con sus variantes) en el mundo, se siguen informando de esta forma, y comunicando de esta forma. Pero las cosas cambian, la tecnología avanza y las formas de comunicarse experimentan en los últimos 15 años cambios drásticos.

Cada sociedad lleva su marcha. Aquí en Uruguay, en los últimos 15 años se instalaron en la vida de muchos (no todos) el correo electrónico, el teléfono celular, el chat, Internet, las redes sociales, los mensajes de texto, los computadores portátiles, los teléfonos con Internet y los televisores con Internet. Seguro podríamos nombrar muchos elementos más, es una lista que sólo pretende ser ilustrativa.

También es importante subrayar la explosión de publicidad no tradicional que se aprieta y crece en las calles de las ciudades, al costado de las rutas y hasta de los caminos rurales y que siempre nos está intentando vender algo (un objeto, un servicio, siempre una idea). Hoy por hoy, es difícil posar los ojos en algo que no sea una marca.

Ahora veamos algunas cifras que aportan seriedad a estas líneas. Más de la mitad de los hogares uruguayos tiene televisión por cable y prácticamente todos tienen radio y TV según el último Censo Nacional1. En lo que respecta a Internet, según el último informe del Grupo Radar2, presentado en 2012, más de la mitad de los uruguayos es usuario y aquí vale subrayar dos puntos clave:
  •        En el grupo etario entre 12 y 39 años, la penetración de Internet, según el informe, ya “alcanzó su máximo posible”.
  •     “Casi la mitad de los usuarios de internet ya tiene una antigüedad como usuario de más de 5 años”.


En cuanto a la penetración de la telefonía celular, es de público conocimiento que en Uruguay hay más celulares que personas (esto quiere decir que cada uno de nosotros, a excepción de los bebés por el momento, de algún anciano que no quiere complicarse la vida y algún autoproclamado antisistema, tiene un aparatito que lo sigue a todos lados y lo mantiene siempre al alcance de los demás). También debemos decir que, cerca de 200 mil uruguayos ya tienen Internet en su celular, y pronto serán muchos más. 

Esta realidad, muy brevemente resumida en los párrafos anteriores (la comunicación siempre está pautada por el espacio) cambia nuestra forma de ver el mundo y sobre todo de sentirlo. Los cambios siempre se dan primero (de hecho siempre se están dando) y luego nosotros debemos sentarnos unos minutos, o unas horas, tranquilos bajo un árbol, frente a un computador o en algún bar, a procesar esos cambios, a darles significado y a intentar reconocer cómo nos afectan.

Este es un pequeño intento. 

Referencias
  1.  http://www.gruporadar.com.uy/01/?p=830
  2.  http://www.ine.gub.uy/censos2011/index.html
Aclaración: esta la primera parte de un artículo de seis partes.