domingo, 1 de noviembre de 2015

El Mejor Candidato




El Mejor Candidato es el que tuvo 2.111.830 votos en Chile, 1.104.169 votos en Paraguay, 8.382.610 votos en Argentina, 51.041.155 votos en Brasil y 955.741 votos en Uruguay. Entre los cuatro países fundadores del Mercosur y Chile, más de 40% de los votos emitidos entre 2013 y lo que va de 2015. Posiblemente, lleguen algunos millones más desde Argentina este mes.

Un único candidato con varios rostros pero la misma ideología. Bueno, a este candidato no le gusta hablar de ideología, sino de ideas. Es verdad, muchas veces se le critica su falta de ideas, pero la palabra ideología a él le suena izquierdosa, vieja, pesada.

Un candidato liberal, neoneoliberal, la evolución pop, fresca, light y sin corbata de los viejos líderes de los 90. Con chapa de éxito en el mundo de los negocios, con ganas de dejar de una vez por todas el pasado atrás y mirar hacia un futuro brillante, lleno de smartphones y gente bien. A mí me gustan los smartphones y la gente de bien, tal vez debería pensar en votarlo.

La región se metió en un proceso de izquierdas en los últimos 15 años. Y 15 años para los desmemoriados es mucho tiempo. Parece que ya es hora de volver a darles el poder a quienes siempre lo tuvieron. Quince años de crecimiento nos hacen querer más. Queremos “un nuevo rumbo” “por la positiva”, para que “cambiemos” y “ganemos juntos”.

Por eso, en los últimos dos años, más de 40% de la región votó al Mejor Candidato. Lo votaron en San Pablo y Río Grande del Sur, los Estados ricos de Brasil, lo votaron en Pocitos y Carrasco, lo votaron en las provincias más ricas de Argentina y ganó por lejos en la exclusiva zona de Las Condes en Santiago de Chile.

Neves, Lacalle Pou, Macri, Matthei o Cartes. Hay que tomarse el trabajo de leer los programas con los que aspiran o aspiraron a presidir sus países. Encontrar conceptos diferentes entre uno y otro se torna un trabajo parecido al de buscar a Wally en una multitud.

La Derecha es la derecha. Está más cerca del poder de lo que nunca ha estado en la última década. Cada día que pasa es un día más para que olvidemos lo que supieron hacer y para que nos dejemos convencer por las burbujas efervescentes y pop, pero burbujas al fin, del Mejor Candidato.

Mientras tanto, el progresismo, corrido a la fuerza de Paraguay, salpicado por la corrupción en Brasil, desteñido en Chile, agotado en Argentina, mareado en Uruguay, no sabe muy bien cómo sacar la foto de lo que está pasando. Al Mejor Candidato se lo combate con ideas y con ideología. Y con una aguja para pinchar burbujas.