Hay muchísimo dicho sobre el conflicto de intereses que rodea a la decisión del gobierno uruguayo de conceder la autorización para que UPM aumente su producción anual. Muchas páginas de diarios y páginas de Internet, muchos minutos de TV y de radio. Desde los periodistas más encumbrados a los políticos de primer nivel pasando por todo el bajo mundo de las opiniones y más.
Hasta satura un poco el tema. Posiblemente, cuando se acerquen los dos partidos que definen la clasificación de Uruguay al próximo mundial de fútbol, la atención y tensión mediática sobre el tema UPM disminuya, aunque no faltará algún vivo que haga referencia al tema cuando las selecciones de Uruguay y Argentina se enfrentan el próximo martes 15 (aplausos para el vivo por favor, que nos iluminará con su rotunda originalidad). Pero el tema está ahí. Está pasando. Y me vale algunas reflexiones.